¿QUIENES SOMOS Y EN QUÉ CREEMOS?


Somos una congregación de creyentes en el Señor Jesucristo y pertenecemos a Iglesia de Cristo Elim Central, localizada actualmente en la ciudad de Guatemala, C.A.

Ministerios Elim tiene como meta formar a los creyentes a la imagen de Cristo a través del Espíritu Santo de Dios y con la predicación de la Palabra Santa, la Biblia.



MINISTERIOS ELIM SOSTIENE:

Que hay un solo Dios y que en su misericordia y amor envió a su Hijo Jesucristo para sacrificio y substituto a favor de los creyentes. Este sacrificio trae como fruto la salvación, la cual es obtenida por nuestra fe en lo que Cristo hizo en la cruz sin ninguna intervención de obras humanas. Como parte del plan redentor, la persona del Espíritu Santo, ha venido para redargüir nuestras almas y ayudarnos a formar en nosotros la imagen del varón perfecto, Cristo Jesús.


Que la iglesia es el cuerpo místico de Cristo y que Él es la cabeza y único mediador entre Dios y los hombres. Para el desarrollo de este cuerpo (la iglesia), Dios ha depositado dentro del cuerpo de Cristo a: Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros para que la lleven a madurez; además ha permitido la manifestación de los dones del espíritu. La iglesia ya enseñada y guiada por los por el Espíritu Santo de Dios y los ministerios, cultivará el deseo de estar con Él, nuestro Padre Celestial.


PREGUNTAS Y RESPUESTAS

“Mas vosotros sois linaje escogido, Real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para que anuncies las virtudes de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable”. I Pedro 2:9

Cuando meditamos acerca del para que existe la congregación o mejor dicho el Cuerpo de Cristo, debemos meditar en El ¿Para qué  se le dio cuerpo al Hijo de Dios? Hebreos 10:5 dice:

“Por lo tanto, entrando en el mundo, El dice:

Sacrificio y ofrenda no quisiste, pero me preparaste un cuerpo”.

Podemos ver que el Hijo de Dios como parte de la divinidad, recibió cuerpo con el fin de poder venir a ser sacrificio y ofrenda. A la Iglesia también se le llama a ser sacrificio y ofrenda como Cuerpo de Cristo, como congregación. Esta es la razón para reunirnos en torno al Señor Jesús.

 

Como sacrificio debemos entender que somos llamados a cumplir los dos mandamientos mencionados por el Señor Jesús, Amaras a Dios sobre todas las cosas y el segundo a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos nos van a mantener en la dirección correcta cuando pruebas vengan sobre nosotros. El primero contra las pruebas materiales de afuera y el segundo contra las pruebas que la misma congregación  trae a nuestra vida.

 

Si la congregación se ha de edificar a si misma para crece, quiere decir que ella es el lugar donde vamos a ser tratados con el trato que necesitemos y también que es el lugar donde seremos restaurados.

Una definición practica de cada ministro depende del llamamiento personal de cada uno según Efesios 4:11 en general, el ministro existe para servir a Dios sirviendo al pueblo del Señor según el don en que este fluyendo.

 

En Hechos 6:4, los apóstoles delegan funciones a diáconos para poder ellos dedicarse a “la oración y en el ministerio de la Palabra”. Esto no quiere decir que el ministro se dedica solo a esto pues los mismos diáconos eran también ministros y se dedicaban a las obras que se les habían delegado como también a orar y a predicar el evangelio.

 

Cuando Hechos 6:4 menciona estas dos funciones de los apóstoles, orar y el ministerio de la Palabra, esta mencionando las bases sobre las cuales se llevara a cabo el Para Qué del Ministro, que es según Efesios 4:12 es “a fin de capacitar a los santos para la obra del Ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo”. Vemos entonces que sobre las bases de oración y Palabra de Dios, el ministro capacita a los creyentes para que estos hagan el ministerio y así se edifique el Cuerpo de Cristo. El ministro capacita sirviendo, nutriendo y protegiendo, el ministro no es un empleado, es un siervo, no es un asalariado, lo hace por amor.

 

¿Para qué existe un ministro? Para servir y agradar a Dios, sirviendo al pueblo, orando y ensenando la Palabra, guiando y capacitando en el Ministerio.

Nuestro corazón debe de estar lleno de agradecimiento por lo que el Señor ha hecho por nosotros. El cantar, aplaudir y danzar son expresiones de júbilo que encuentran su valor en el agradecimiento y amor hacia el Señor nuestro Dios.

La presencia del Señor ocasiona diferentes reacciones en diferentes personas; es importante que cualquiera de estas reacciones sean motivadas por un corazón sincero y deseoso de agradar a Dios.

 

El postrarse es una expresión externa de humillarse para adorar a Dios, pero debe ser motivada por la posición de reconocer al Dios que adoramos como amo de nuestras vidas. El llorar y otras expresiones parecidas son la incorporación de las emociones humanas en nuestra adoración, lo cual es agradable a Dios siempre y cuando sean un reflejo de lo que ocurre dentro de nuestro corazón.

El servir a un Dios vivo denota que este se va a comunicar con nosotros, lo hace de la forma mas segura que es la escritura, pero Dios hablo en el Antiguo Testamento a su pueblo en muchas formas y maneras a través de su Hijo.

O sea, antes utilizaba a los profetas, hoy utiliza a su Hijo Jesucristo, pero lo sigue haciendo de muchas formas y maneras. Es por eso que en muchas ocasiones, el Señor escoge dar consolación, exhortación, edificación a través de profecía o interpretación de lenguas. Estas dos manifestaciones son parte de los dones que el Señor ha dado a su Iglesia.

El diezmo es la forma en que el creyente satisface la necesidad de convertir lo material que hemos trabajado en bendiciones que el dinero no puede comprar, cuando damos al Señor el 10% de lo que hemos recibido, declaramos que el 90% que nos queda no es nuestro, sino del Señor. Además de esto el diezmo es la forma en que el creyente bendice el ministerio que le alimenta con la Palabra de Dios. En la ofrenda, a diferencia de lo que es la limosna, en donde el mayor le da al menor, el creyente mira la grandeza de Dios y le ofrece ofrenda de alabanza con algo material. Hay que recordar que para el que cree, todo lo que hace en el nombre de Jesús es parte de su alabanza y adoración, esto incluye los diezmos y las ofrendas.

Creemos que el Señor dejo algunas señales físicas de verdades que no se ven, tales como el Bautismo en Agua, Santa Cena y el Velo. Nosotros como congregación interpretamos el pasaje escritural I Corintios 11:1-7, como una invitación a la mujer a que use el velo cuando se le dice que en lo natural para el hombre es vergonzoso dejarse crecer el cabello y que seria vergonzoso usar Velo, y que por el contrario a la mujer le es orgulloso el dejarse el cabello largo, pues en lo natural le sirve de velo. Esto nos da a entender que, si en lo natural se le ha dado velo, en lo espiritual lo debe también de usar. Sin embargo, si alguno quiere discutir este asunto debe de saber que ni nosotros, ni las Iglesias de Dios, conocemos otra costumbre. I Corintios 11:16.


DOCTRINAS BASICAS

Solo hay un Dios que es el Creador de todo cuanto existe. Dios, siendo uno es en tres personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. No son tres dioses, ni es una sola persona, es un solo Dios en tres personas. Es Espíritu y es único. El es infinito, pues no tiene límites, ni esta sujeto al espacio. Es inmutable porque nunca cambia; es Eterno porque no tuvo principio, ni tendrá fin, no esta sujeto al tiempo. Con relación a su creación es Todo Poderoso. Omnisciente, Omnipresente y con respecto a su carácter es amor, es santo, justo y misericordioso.

El Hijo de Dios se hizo carne para salvar al hombre. En El hay dos naturalezas, la divina y la humana; es verdadero y perfecto. Dios verdadero y perfecto hombre; sus dos naturalezas son inconfundibles, inseparables e indivisibles. Jesucristo se humillo haciéndose hombre en nacimiento virginal, pero vivió sin pecado, se hizo nada yendo a la cruz donde sufrió y murió por nuestros pecados, estuvo en el Hades y resucito después de tres días.

Apareció a sus discípulos por cuarenta días y luego ascendió al cielo donde esta sentado a la diestra del Padre e intercede por nosotros. Ver Filipenses 2:5-11.

El Espíritu Santo es Dios, enviado por el Padre para engendrar a los creyentes y residir en ellos. El Espíritu llena o controla al creyente que lo permite y esta es la única manera de vivir en santidad y de que la vida de Cristo fluya en los discípulos. Romanos 8:14

 

Solo el Espíritu Santo puede producir el fruto de amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza; El guía al creyente en la obediencia a la voluntad de Dios y le enseña todas las cosas. El Espíritu imparte a los discípulos sus dones sobrenaturales. Gálatas 5:22-23

Viene de la palabra griega “baptidso” que significa sumergir. Nadie podía considerarse discípulo de Jesús sin haber recibido el bautismo de Jesús.

 

Cuando alguien quería hacerse un discípulo tenía que ser bautizado por los discípulos de Jesús. El bautismo integra al discípulo a la comunidad de discípulo o Iglesia (I Pedro 3:21) Simboliza la circuncisión del corazón. Nadie podía considerarse israelita sin estar circuncidado y de la misma manera nadie puede considerarse discípulo sin estar bautizado (Romanos 2:29).

 

Entrar en el agua simboliza nuestra muerte al yo y a la vieja vida, y que como Cristo resucito corporalmente, un día nosotros también resucitaremos (Romanos 6:8-9). Todo el que cree que Jesús ha resucitado y desea invocarle como Señor debe ser bautizado (Romanos 10:9-13; Marcos 16:15-16). No hay ningún otro requisito en la palabra que se pida para ser bautizado; ni cursos doctrinales, ni pruebas, ni exámenes de conducta; cuando la gente pregunto a Pedro, ¿Qué haremos? El les dijo: arrepiéntanse y bautícense.

 

El mismo día fueron bautizados tres mil personas; sin cursos y sin exámenes. El llamamiento no fue para una oración; siempre fue un llamamiento al bautismo. (Hechos 2:37-41). Felipe bautizaba a los creyentes en Samaria y cuando un hombre le pregunto ¿Qué impide que yo sea bautizado? Felipe le dijo “Si crees de todo corazón, bien puedes y le bautizo inmediatamente. Dentro del mensaje del evangelio de Felipe, estaba bien claro que el que quisiera ser un discípulo debería bautizarse (Hechos 8:12-36-38).

 

Pedro bautizo a Cornelio y su familia el mismo día que ellos oyeron y recibieron el Espíritu (Hechos 10:47-48). Cuando el carcelero de Filipos creyó, fue bautizado el y toda su casa en la misma noche en que recibieron y creyeron la palabra (Hechos 16:31-33). Los niños que no tienen conciencia de pecado y de fe no deben ser bautizados; pues no cumplen este único requisito. Comúnmente se ha creído que solo los pastores pueden bautizar, esto deriva de la doctrina babilónica del sacramento del mal llamado orden sacerdotal.

 

En la Biblia se ve claramente que evangelistas, ujieres, maestros y cualquier discípulo puede bautizar (Hechos 8). El primer paso para hacer un discípulo es bautizarlo. Si la orden de hacer discípulos es para todos, entonces todos podemos bautizar (Hechos 9:17-19) Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos (Juan 4:1-2). Pablo solo bautizaba a los discípulos primeros de un lugar; y luego estos eran los encargados de bautizar a todos (I Corintios 1:14-17).

El Espíritu Santo ha sellado a todo creyente, pero cada uno debe ser también bautizado o sumergido en el Espíritu Santo. Esta bendición se encuentra profetizada en Joel 2: Mateo 3, Marcos 1, Lucas 3 y relatada en el libro de los Hechos 2:8-10 y 19.

 

Esta inmersión en el Espíritu es una experiencia diferente y posterior al nuevo nacimiento: es también una experiencia única, aunque el ser lleno debe ser una experiencia constante. La señal inicial de este bautismo es la bendición de orar en otras lenguas. Solo la persona que ha sido bautizada en el Espíritu y que es llena diariamente puede vivir en novedad de vida, disfrutando del poder del Espíritu que se manifiesta en adorar en Espíritu y verdad (Juan 4:24) Predicar y testificar con hechos (Hechos 1:8) vivir en santidad (Gálatas 5:16-25). Tener dones sobrenaturales (I Corintios 12) Desarrollar un verdadero ministerio en el Espíritu (Hechos 6:3).

En el Cuerpo de Cristo cada miembro tienen una función y un lugar en que el Espíritu le ha colocado. Parte de su función esta definida por los 9 dones sobrenaturales que están enlistados en (I Corintios 12), los cuales están vigentes hasta el arrebatamiento de la Iglesia.

 

PROFECÍA:

 

Dar mensajes sobrenaturales de parte de Dios para una persona determinada o lugar.

 

PALABRA DE SABIDURÍA:

 

Conocer por el Espíritu la voluntad de Dios para una persona determinada o lugar. Ver los hechos en el contexto del futuro inmediato o lejano, y acondicionarlos para su mejor aplicación y aprovechamiento.

 

PALABRA DE CIENCIA:

 

Conocer por el Espíritu un hecho o actitud del presente o pasado.

 

FE:

 

Una medida sobrenatural de creencia para proveer a la Iglesia en sus necesidades espirituales y materiales.

 

SANIDADES:

 

Dones para impartir sobrenaturalmente la salud a los enfermos.

 

MILAGROS:

 

Obrar un acto que se sale o contrapone a las leyes naturales.

 

DISCERNIMIENTO DE ESPIRITUS:

 

La capacidad de distinguir cuando obra el Espíritu Santo, la carne o algún demonio.

GENEROS O INTERPRETACIÓN DE LENGUAS:

 

La capacidad de hablar en una lengua o idioma que nunca se ha aprendido y la capacidad de entender el mensaje sobrenaturalmente. Todos los dones deben ser permitidos, encausados y juzgados por los ministros, a la luz de la palabra. Todos los milagros y sobrenaturalidades que encontramos en el libro de los Hechos están siendo restituidos a la Iglesia de nuestros días conforme a las profecías de la Biblia.

 

SOBRE LA IMPOSICION DE MANOS:

 

La doctrina de la imposición de las manos esta mencionada como uno de los rudimentos de la palabra en Hebreos 6. Por medio de las manos podemos impartir aquello que Dios nos ha dado. Hay varios propósitos al imponer las manos sobre la cabeza de una persona.

  • Cuando el Espíritu da testimonio de que un discípulo ha sido llamado al ministerio, sus pastores le reconocen y establecen por la imposición de las manos.
  • El presbiterio de una Iglesia debe habilitar a los discípulos para el servicio repartiendo dones por la palabra profética y con la imposición de las manos.
  • Los apóstoles hacían milagros con sus manos.
  • Por medio de la imposición de manos Jesús y los apóstoles sanaron muchos enfermos. Hoy día el Señor da también ese poder.
  • El bautismo del Espíritu Santo se imparte por la imposición de las manos como se ve en Hechos 8:9 y 19.
  • Por la imposición de las manos se puede bendecir a una persona con ayuda de la palabra profética y palabra de ciencia. El principio que debe mantenerse es que la persona que conlleva mayor autoridad es la que pone sus manos osbre los que le estén sujetos.

 

Así, solo los ministros pueden imponer las manos para establecer otros ministros y para repartir dones; mientras que Dios puede llegar a usar a cualquier discípulo para sanar un enfermo o dar el Espíritu Santo. En estos tiempos de restauración algunos reciben bendiciones directamente, pero al mismo tiempo se esta restaurando la practica correcta de la imposición de las manos.

Así como no hay ningún pasaje en la Biblia que enseñe que los dones han cesado, tampoco algún pasaje que enseñe que alguno de los ministerios ha cesado pues estos tienen que estar vigentes hasta que Cristo venga.

 

  • APÓSTOLES: Significa enviados; su tarea es testificar de la resurrección de Cristo, establecer iglesias, unificar la doctrina, establecer ancianos y gobernar la iglesia. Sus credenciales son: Haber visto al Señor glorificado, tener milagros, fruto de almas y carácter apostólico de paciencia.

 

  • PROFETAS: Significa los que hablan de parte de Dios, su función es confirmar y consolar las iglesias impartirles visión de la obra de Dios y ministrarles para echar fuera el pecado, su credencial es la sobrenaturalidad de su ministración y el cumplimiento de sus predicciones.

 

  • EVANGELISTAS: Significa los que llevan las buenas noticias de reino y su función es llevar el evangelio a los que no han oído. Sus credenciales son las señales y milagros.

 

  • PASTORES Y MAESTROS: Encargados de confirmar las ovejas, de guiarlas, alimentarlas, disciplinarlas e instruirlas en el camino de Dios. Estos son encargados de continuar el discipulado que comenzaron los apóstoles y evangelistas. Hay otros ministerios derivados como ancianos, ayudas administradores, Etc.

Todo el que ha nacido de nuevo ha recibido el perdón por el castigo que merecía por sus pecados; pero esto no significa que todos los perdonados estén viviendo en el espíritu, pues muchos llevan todavía una vida carnal.

 

Los ministros están puestos por Dios para perfeccionar y equipar a los santos. Esto hace necesario el asesoramiento pastoral puesto que muchos discípulos sufren todavía con actitudes de pecado, de traumas que afectan su carácter, de complejos que les estorban y aun de opresiones demoniacas de las que es preciso liberarles.

 

Existe asimismo un sinfín de problemas íntimos que requieren de una platica profunda con el pastor con el propósito de orientarlos para su solución. El discernimiento espiritual es una herramienta que el pastor va a necesitar para determinar la enfermedad de sus ovejas.

 

La consulta de problemas y pecados ayuda a la sanidad del alma y a la solución directa de dichos problemas. Cuando hay necesidad de confesar faltas no se espera que el pastor perdone los pecados, pues Cristo es el único que ya nos ha perdonado, en cambio este tipo de confesión tiene como propósito lo que Santiago 5:16 dice “Confiésense vuestras faltas unos a otros y rogad unos por otros para que seáis sanos” “Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero este hago”. Romanos 7:19

Adorar significa hacer algo para reconocer a Dios como digno de gloria. La adoración que el Padre busca no esta supeditada a formas, ritos, lugares vestimentas, objetos, días de fiesta. El Padre busca la adoración en espíritu y verdad. Para adorar a Dios necesitamos estar arrepentidos de todo pecado y llenos del Espíritu Santo; de lo contrario, estamos adorando en la carne.

 

Cuando hacemos todas las cosas para Jesucristo en obediencia, estamos adorando a Dios. Al orar, creer, trabajar, comer y hasta recrearnos, puede estar adorando al Señor. La alabanza es parte de la adoración y consiste en confesar lo que Dios es y reconocer lo que El ha hecho. La alabanza debe proceder desde nuestro lugar santísimo que es nuestro espíritu.

 

 

 

 

El gozo de la alabanza produce en nosotros manifestaciones externas reconocidas y ordenadas por la Biblia como:

 

Alabar Salmo 47:1-2
Alzar la voz de jubilo Salmo 107:22; Isaías 52:8
Postrarnos Salmo 95:6; 99:5
Cantar Salmos, himnos Salmo 95:2
Llorar Esdras 3:12
Lenguas Hechos 2:11
Reír Salmo 98:8, Job 8:21; Salmo 126:2
Saltar I Samuel 6:14
Danzar Jeremías 31:13, I Samuel 6:21-23; Salmo 149:3; 150:4

 

 

 

Por supuesto que estas manifestaciones serán vacías si no estamos llenos del Espíritu. Pero si estamos llenos El nos llevara a hacer estas cosas con toda libertad. No debemos poner mas limites que el orden y la decencia (I Corintios 14:40).

 

Toda la congregación debe alabar unánime y conforme a la guianza. No se trata de que cada cual alabe como quiera y como le guste. Dios ha establecido un orden y ofrecerle una alabanza mecánica o costumbrista es ofrecerle algo que le repugna. En la restauración de la Iglesia, Dios nos esta llevando a tener instrumentos, melodías, armonías, ritmos y letras que eleven la adoración y no que sean imitación del mundo o producto de la carne. Recuerde que los discípulos en Pentecostés parecían borrachos, estaban llenos del Espíritu.

Es otra ordenanza establecida en la Palabra de Dios para la Iglesia. La Palabra de Dios no dice con que frecuencia debe realizarse; puede hacerse todas las veces que se quiera. Los hermanos de la Iglesia primitiva lo hacían en el templo y por las casas: Hechos 2:46 y 20:7,16. En I corintios 11:23-34, se establece su doctrina, para las bendiciones y los juicios que los creyentes pueden hacerse acreedores al someterse a dicha ministración.

 

Dios ministra por medio de la Santa Cena para lo mejor. Para alcanzar bendición, no para alcanzar juicios. Esas bendiciones pueden ser fortaleza, gozo, unción, renovación espiritual, sanidad, provisiones materiales, Etc.

 

Los juicios disciplinarios pueden ser enfermedades, debilidades estancamientos espirituales o hasta la muerte. La Santa Cena no se le puede  impedir a nadie porque cada cual debe probarse a si mismo.

Nunca deberá usarse como una manera de excluir, sino corregir y nunca con estatutos o reglamentos humanos, sino con el Espíritu evaluando y considerando cada caso en particular y tomando en cuenta la reacción negativa y positiva del ofensor. Las disciplinas deben saber prolongarse o levantarse según el Espíritu lo indique, a menos que la oposición del disciplinado persista indefinidamente, como dice en Mateo; ya que en tal caso también esa disciplina puede volverse por tiempo indeterminado o bien definitiva e irreversible.

¿De qué tenemos que ser salvos? ¿Y por qué la biblia enseña de que tenemos necesidad de salvación? La Biblia nos enseña que a través del pecado el hombre (la humanidad) esta separado de Dios. En el libro de Romanos nos dice que no hay justo, ni aun uno. Y también nos dice que “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la Gloria de Dios” (Romanos 3:10,23). Por lo tanto fue necesario que viniera el Hijo de Dios y muriera en la cruz para pagar por nuestros pecados. En el libro de Juan el Señor Jesús dijo las siguientes palabras: “Porque de tal manera amo Dios (el Padre) al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. “Por que no envío Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El”. (Juan 3:15-16). La Biblia nos enseña que hay solo un camino para ser salvo. Ese camino es Cristo. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi”. (Juan 16:6).

 

El Señor desea que tu también tengas vida eterna y que no te pierdas en el infierno. El ya pago el precio por tus pecados derramando su sangre en la cruz del calvario por ti. Si quieres ser salvo la Biblia nos dice “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo”. “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. (Romanos 10:9-10). Jesucristo puede cambiar tu vida. Simplemente pídele que venga y te perdone tus pecados y entre en tu corazón.

“Toda la Escritura (la Biblia) es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda Buena obra”. (II Timoteo 3:16-17). La Biblia fue escrita por unos cuarenta hombres, en un espacio de tiempo cercano a los dos mil años, bajo la dirección de un editor, el Espíritu Santo. Cuando lea la Palabra de Dios siempre pídale a Dios que le revele su palabra con la ayuda del Espíritu Santo. De esta manera se expone a que Dios le de entendimiento y revelación para entender su palabra y que no sea usted el que interprete la Palabra con su capacidad mental.


¿QUE SE NECESITA PARA SER SALVO?

¿De qué tenemos que ser salvos? ¿Y por qué la biblia enseña la necesidad de salvación?

La Biblia nos enseña que a través del pecado, el hombre (la humanidad) está separado de Dios. El libro de Romanos nos dice que no hay ningún justo en esta tierra, ni uno solo. También la Biblia nos dice: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la Gloria de Dios” (ROMANOS 3:10, 23).

Por lo tanto fue necesario que viniera el Hijo de Dios y muriera en la cruz para pagar por nuestros pecados. En el libro de Juan el Señor Jesús dijo las siguientes palabras: “Porque de tal manera amo Dios (el Padre) al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. “Por que no envío Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El”. (JUAN 3:15-16). La Biblia además nos enseña que hay solo un camino para ser salvo. Ese camino es Cristo. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi”. (JUAN 16:6).

El Señor desea que tu también tengas vida eterna y que no te pierdas en el infierno. El ya pago el precio por tus pecados derramando su sangre en la cruz del calvario por ti. Si quieres ser salvo la Biblia nos dice “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo”. “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. (ROMANOS 10:9-10). Jesucristo puede cambiar tu vida. Simplemente pídele que venga y te perdone tus pecados y entre en tu corazón.


¿COMO SE LEE LA BIBLIA?

“Toda la Escritura (la Biblia) es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda Buena obra”. (2 TIMOTEO 3:16-17).

La Biblia fue escrita por unos cuarenta hombres, en un espacio de tiempo cercano a los dos mil años, bajo la dirección de un editor, el Espíritu Santo. Cuando lea la Palabra de Dios siempre pídale a Dios que le revele su palabra con la ayuda del Espíritu Santo. De esta manera se expone a que Dios le de entendimiento y revelación para entender su palabra y que no sea usted el que interprete la Palabra con su capacidad mental.

Lo invitamos a que se una a un grupo de estudio bíblico, por ejemplo, un discipulado. Allí usted, junto a otros creyentes, podrá escudriñar la biblia y hacer preguntas sobre ella.


MEMBRESÍA

Si usted desea ser miembro de nuestra congregación, por favor comuníquese con el Pastor, algún miembro del consejo pastoral o con uno los ujieres.


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Pastor Héctor & Marilyn Nufio
Pastor Héctor & Marilyn Nufio

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