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TRABAJANDO UNIDOS EN ARMONÍA PARA CRISTO

¿QUE ES EL MINISTERIO DE BIENVENIDA Y COMO AYUDA A LA IGLESIA?

Hay muchas personas que visitan las iglesias y nadie los recibe, le dan la bienvenida o le orientan sobre los servicios y actividades disponibles dentro de ella. Nadie les indica el lugar donde están los baños, las clases de los niños, el cuidado de sala cuna, y otros servicios disponibles. Tampoco nadie les indica si su iglesia acostumbra a tener café y pan dulce el domingo en la mañana o si se les ofrece esto a los visitantes.

Algunas personas sienten el deseo y necesidad de asistir a una iglesia cristiana, y cuando deciden hacerlo, ese día experimentaran muchas emociones; como por ejemplo, la manera en que serán recibidos y la manera en la los hicieron sentir al recibirlos.

En iglesias con recursos, o que usan medios audio-visuales, preparan materiales para dar a los visitantes cuando entran en la iglesia, y también preparan vídeos que se presentan para dar la bienvenida a los visitantes. Todo esto está bien, pero una parte importante y que muchas veces se pasa por alto, es simplemente la manera y las palabras que usamos para darle la bienvenida a una persona. Peor aún, que los visitantes vengan y nadie los reciba.

Los visitantes vienen… ¿Pero será que vendrán por una segunda o tercera vez?

Parte del trabajo de los ujieres de la iglesia, es dar la bienvenida a los visitantes, especialmente aquellos que visitan la iglesia por primera vez. En algunas iglesias, no necesariamente iglesias grandes, hay personas designadas para recibir a los visitantes. A este equipo de servidores o ministerio le llaman por diferentes nombres; por ejemplo, “Comité de Bienvenida” “Recibidores”, “Ujieres de Bienvenida” y demás.

Ya sea que lo consideramos como un ministerio o simplemente una tarea más de toda iglesia, la manera en que recibimos y les damos la bienvenida a los visitantes es un trabajo muy importante. Estudio tras estudio revela que un visitante que llega a un lugar por primera vez, decide en los primeros minutos de su visita si volverá o si nunca más lo hará. Las primeras impresiones son siempre importantes, por lo consiguiente, la manera en que recibimos a los visitantes es un ministerio sumamente importante.

Aquí es donde el ministerio de bienvenida forma una parte fundamental de la iglesia de Cristo. Los ujieres de bienvenida son los embajadores de Dios en las iglesias. Un servidor o ujier del ministerio de bienvenida es un embajador de Cristo, o sea un representante de Cristo dentro de la iglesia a la que sirven, igualmente como lo son todos los que sirven a Dios dentro de la iglesia.

El ministerio de bienvenida debe de recibir con agrado a todas las personas, desde el momento que entran hasta el momento que salen. Ellos son valorados por toda nuestra congregación, igualmente como Dios los valora. Cuando llegan visitas a la iglesia, todos deben hacer cuanto esté a su alcance para que cada persona que entre, perciba lo importante y preciosa es su presencia en ese lugar para Jesucristo.

En el pasado, dentro de los palacios y en los altos tribunales, las personas de bienvenida vestían espléndidamente y recibían a las personas de la nobleza, embajadores y visitantes en general, por lo tanto hoy en día es muy importante que los embajadores de Dios estén bien vestidos, con pudor y limpieza para recibir a los hijos de Dios.

El ministerio de bienvenida no es un honor dispensado por el hombre, sino que es un honor divino para quienes Dios motivó a trabajar en representación de él. Trabajar en este ministerio es un gran privilegio y una contribución de amor para la obra del señor.

Recuerde que Dios no se que con nada, Él honra a los que le honran.

Durante su servicio, es posible que los ujieres de bienvenida vean venir al pueblo de Dios con cargas espirituales; que se encuentren trabajados, cansados, agobiados, tristes, indiferentes, desconfiados, altivos, etc., pero estas actitudes solo pueden ser cambiadas cuando los embajadores de Dios o ujieres de bienvenida, estén llenos de discernimiento, llenos de amor y llenos del espíritu santo de Dios, y obsequien sonrisas llenas de franqueza, abrazos reconfortantes y una sincera amabilidad sazonada con el amor de Cristo.


¿QUE SE PREGUNTAN LOS LÍDERES Y MINISTROS DE LA IGLESIA?

¿Cuántas personas nuevas nos envía Dios a nuestra iglesia cada semana?

¿Cómo podemos presentarles el mensaje de salvación a los visitantes, será a través de la demostración de un agradecimiento genuino por su visita?

¿Cuáles son algunas formas efectivas y respetuosas de dar la bienvenida a los visitantes para hacerlos sentir bien?

¿Qué entrenamiento, si es que lo hay, podemos dar a nuestros ujieres y personal de bienvenida?

¿Queremos que Dios nos siga enviando almas; será que queremos que las personas nos visiten más de una vez?


¿QUE REFLEXIONES O PREGUNTAS SE HACEN LOS VISITANTES?

¿Qué iglesia es esta, que predican y en que creen?

¿Será que me van a recibir bien y sin juzgarme al entrar a su iglesia?

¿Será esta iglesia el lugar donde puedo traer a mi familia para adorar a Dios y crecer como cristiano?

¿Cómo son las personas de esta iglesia, será que podré encontrar amigos y compañeros cristianos en quien pueda confiar y caminar juntos para el crecimiento espiritual?


CONSEJOS PRÁCTICOS Y SALUDABLES PARA DAR LA BIENVENIDA A LOS VISITANTES

Sonría. Algo simple y sencillo que todos podemos hacer y que le dice a un visitante “eres bienvenido a este lugar.”

Tenga un aliento fresco en su boca. A nadie le gusta platicar con una persona con mal aliento, esto se soluciona teniendo una higiene apropiada y aún al usar un dulce de menta para el mal aliento.

Haga contacto visual. Esta es una manera de proyectar calidez y agradecimiento por la visita. Cuando esto no se da, se puede tomar como una señal de frialdad o de poca importancia.

Tome la iniciativa y salude a la visita primero, no espere que la visita llegue hasta donde usted está. En las iglesias pequeñas esto es fácil de hacer pues se tiende la habilidad de reconocer a las visitas, pero en las iglesias más grandes esto toma un poco más de tiempo.

No pregunte, “¿Es usted nuevo en esta iglesia?” Eso crea una situación incómoda para ambas personas.

No pregunte, “¿Es la primera vez que nos visita?” Esta pregunta puede hacer que el visitante se sienta mal o se sienta interrogado.

Ofrézcale a sus visitas un boletín, calendario u obsequio de bienvenida. Si su iglesia tiene estos recursos disponibles, entregue un boletín al visitante el cual contenga información de los horarios de servicio de su iglesia. Este boletín tiene que ser diseñado especialmente para los visitantes.

Muestre calidez personal. Eso muestra que el ujier de bienvenida realmente se siente contento por la visita de esta persona. Déjele saber a los visitantes que usted genuinamente está gozoso por la visita. Sea amigable pero con respeto.

Preséntese al visitante. Un “HOLA” y una frase amigable como por ejemplo, “NO TENGO EL GUSTO DE CONOCERLO, SOY FULANO DE TAL, SEA USTED BIENVENIDO O BIENVENIDA A…”, hará que el visitante se sienta relajado. Esto también da una oportunidad para que el visitante le diga si es la primera vez que visita su iglesia y/o que está buscando una iglesia Cristo-céntrica en donde congregarse.

De información básica sobre su iglesia. Mencione respetuosamente el lugar donde se encuentran los baños, las clases para los niños, el cuidado de bebés, donde se encuentra la cafetería, donde se encuentra la librería de su iglesia, etc.


¿QUÉ SE NECESITA PARA PROVEER UN BUEN SERVICIO?
  • Amar a Dios y a su prójimo sobre todo.
  • Manifestar compromiso, entrega y dedicación en el ministerio.
  • Saludar a todas las personas, ya sean que estén visitando o que sean miembros de la congregación.
  • Anotar los datos personales de todas las visitas o de los que llegan por primera vez a la iglesia y llevar estos datos al área indicada para que sus nombres sean presentados durante el servicio.
  • Ayudar a las personas que necesiten anotar sus peticiones de oración en los formularios correspondientes y llevarlos hacia el púlpito en el momento apropiado o entregarlos a la persona encargada de orar por ellas.
  • No permitir la entrada de alimentos y bebidas (con la excepción de agua embotellada) al santuario.
  • Alentar a los padres de niños pequeños para que los lleven a sus clases de educación dominical, donde les darán predicas adecuadas a sus edades.
  • No socializar extremadamente durante los tiempos de servicio, ni tampoco abandonar su posición de servicio.
  • Mantener las entradas del santuario libres de conglomeraciones para permitirle el paso a la congregación mientras estén llegando, o en caso de emergencias.
  • Darle a la entrada del santuario un aspecto limpio, ordenado y agradable a la vista, para que todo aquel que visite se sienta especial y feliz de visitar su iglesia. Decore la mesa de bienvenida con un mantel, arreglos florales, paquetes informativos de bienvenida, etc.
  • Al concluir el servicio, despedir con agrado a la congregación así mismo como le dio la bienvenida al llegar.
  • Llegar puntual y entregado para el servicio a Dios. Prepare su corazón a través de la oración, ministración o inclusive a través del ayuno antes de cada servicio. Recuerde que usted le sirve al cuerpo de Dios y no a los hombres.

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE MINISTERIO O PARA FORMAR PARTE DE ESTE EQUIPO...

CONTACTAR A:

  • Hnos. Rolando & Leticia Roa
  • Uno de los ujieres de bienvenida